Si te sientes como una bayeta

como una colilla

como una cáscara,

no riegues tu tristeza,

no existe tu fracaso

        ¡El fracaso es el suyo!

el del que te usó para limpiarse

y te tiró como bayeta vieja,

el que aspiró tu energía,

te disfrutó y pisó, como a colilla usada;

el que mordió tu fruto

y tiró lo que quedó de ti

la monda y lironda cáscara de terciopelo.

Si eres bayeta,

                   colilla

                           o cáscara

¡siémbrate en ti!

Y vuelve a florecer en un cuadro,

en un poema,

o si cáscara,

en el manjar de un niño hambriento.

     (Así hice yo)

Gloria Fuertes

(Historia de Gloria, 1980)